Lo que puedes hacer por la limpieza de tu espacio. Tú: la primera clave para tener ambientes limpios

La higiene empieza por uno. Quizá en unos años, por la irrupción de la Inteligencia Artificial, podamos despreocuparnos de la limpieza. Podremos programas robots que se ocuparán de tener nuestros espacios limpios –y desinfectados- programando sus acciones a través de un software y ejecutarán sus funciones de manera automática. Si contando con uno de esos artefactos, al volver a la casa o entrar en la oficina algo está sucio, habrá que revisar la máquina.

Pero hasta que eso llegue, habitualmente somos los humanos los que, con la tecnología a nuestro alcance, nos encargamos de limpiar y desinfectar los espacios que habitamos. Y tú, sí, tú, juegas un rol mega importante en esa labor.

Puede que entre tus responsabilidades domésticas o laborales no esté usar la escoba, pasar la aspiradora, limpiar los baños y cocinas, quitar el polvo… Pero puedes ayudar a que esos lugares se ensucien menos, para empezar, o hablar con quienes sí son responsables de ello si ves que, continuamente, tu espacio de vida está sucio o mal higienizado.

¿Cómo puedes contribuir con ello? Algunos consejos:

  • Sé ordenado/a porque cuando mejor colocados están los objetos, prendas, documentos, cajas, etc en un espacio más fácil se pueden luego limpiar.
  • Evita las acumulaciones innecesarias de objetos, pues son acumuladores de suciedad por naturaleza. Cuanto menos tengas, menos riesgo de que se acumule, y valga la redundancia, la suciedad, especialmente la que genera el polvo.
  • Limpia inmediatamente pequeñas manchas que generes porque se te derrama algo en el piso, sobre la mesa o sobre los muebles.
  • Que otros también colaboren. La limpieza es una tarea de equipo. Si solo uno es el limpio, no se logrará mantener higiénico el lugar.
  • Cada espacio tiene su función. Intenta comer en los lugares habilitados para ello. Si te llevas comida a la habitación, al estudio, a tu escritorio… corres el riesgo de que se llene de migas, de salsas, de gotas de café o refresco. Eso se llama ensuciar de manera innecesaria.
  • Las manos, bien limpias. Si las dejas con restos de comida, con grasa o no te las lavas después de ir al baño, corremos el riesgo de que todo lo que toques con ellas pueda quedar sucio e incluso con bacterias.

Por último, recuerda que la limpieza profunda de forma periódica hará que lo que tú hagas para tener tus espacios limpios puedan, además, estar debidamente higienizados, disminuyendo riesgos de salud para ti y quienes te rodean. Para eso nos tienes a nosotros. Pero eso no te libra de colaborar para que tu hogar y tu espacio de trabajo se ensucien lo menos posible.

 

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BClean especialistas en limpieza y mantenimiento.
Tel. (809) 549.3301

 

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